I don't know
No sabía qué nombre ponerle...
miércoles, 26 de agosto de 2026
martes, 1 de julio de 2025
Algo que escribí hace 10 años y nunca publiqué.
ESTO LO ESCRIBÍ HACE MÁS DE 10 AÑOS Y NUNCA LO PUBLIQUÉ. Esa realidad ya tampoco es, hay bastantes cosas que han cambiado, pero me parece injusto con mi yo de hace 10 años que este sentir quede guardado sin ver la luz, aunque ya nadie lea blogs.
Bueno, acá va:
Después de un año de estar sola, o sea no sola, porque estoy con mi marido, pero mis 2 niños, que ya no son tan niños, se fueron a estudiar fuera de la ciudad, lo cual es una constante por estos lados, a muchas familias les pasa que sus pollos se van y sólo vienen para las vacaciones, me he puesto a reflexionar.
La vida es así, todo el tiempo no estamos saltando en una pata de contento, ni descansando relajadamente. Yo por lo menos, tengo hartos períodos en que reflexiono sobre cosas y añoro momentos pasados y no logro quedarme absolutamente conforme. Espero que la próxima semana sea más alegre.
jueves, 26 de junio de 2025
La crudeza de un adiós sin rostro
Hoy quiero escribirte con toda la rabia que me sale del alma, esa rabia que no puedo ni controlar. No es que sea de las que sueltan garabatos todo el tiempo, pero esta vez me salen sin esfuerzo, porque lo que le hizo ese huevón a alguien tan increíble como tú… no tiene perdón.
Amiga, tú no eres la que no valió la pena. ¡Ese tipo no sabe ni lo que tiene enfrente! Es más, ni siquiera sabe lo que quiere. Está tan sumido en su ego y sus inseguridades que no sabe ni cómo valorar lo que tiene a su lado. Tú, con tu luz, tu inteligencia, tu bondad, tu capacidad de dar sin reservas... ¿Y ese idiota se va porque está atrapado en un personaje que ni él mismo ha entendido? No te dejes embaucar, amiga. Lo que sientes no es culpa tuya. Lo que sientes es el dolor de haber entregado algo real a alguien que ni siquiera tiene el valor de reconocerlo. Y créeme, el día que se dé cuenta de lo que perdió, va a ser demasiado tarde.
Cuando uno se encuentra con una persona como tú —que no solo es linda, talentosa, buena gente, sino que es especial en todo lo que esa palabra realmente significa— uno espera que, en algún momento, alguien en este mundo se digne a valorarte de la manera que lo mereces. Pero estamos hablando de la vida real, y en la vida real las cosas no siempre salen como uno espera.
Amiga, ¿Cómo te convenzo de que lo que sientes ahora no es lo que realmente es? No, no eres tú la que no es suficiente. Él es el que no tiene ni idea de lo que quiere. El problema no está en ti, está en que ese tipo está tan perdido en su propio universo de mierda, lleno de traumas mal resueltos y teorías filosóficas huecas, que ni siquiera sabe apreciar lo que tiene frente a sus narices. Vive pensando en ideales que sólo existen en su cabeza, esa cabeza llena de tanta paja intelectual que ni él mismo puede distinguir si está en un capítulo de Black Mirror o en una conversación con su propio reflejo. Y lo que más me indigna es que en vez de utilizar todo ese "conocimiento" para mejorar como persona, lo único que hace es enredarse aún más en su mar de contradicciones, mientras sigue creyendo que ser "profundo" lo convierte en alguien digno de admiración. ¡Puro verso!
Ahora, veamos lo que realmente pasó. Este pobre tipo, que fue dejado atrás por su ex, está tan perdido en su propia miseria que se autoconvencía de ser el hombre más afortunado del mundo porque la mujer más cool, linda y real que jamás podría tener se fijó en él. Un nerd miope, amante de los libros usados y las cámaras fotográficas analógicas. ¡Cámaras, amiga! ¡CÁMARAS! Pero claro, las cámaras no son para capturar lo que realmente importa, sino para alimentar su ego, su autoimagen de "hipster incomprendido", mientras lo único que hace es vivir en un mundo lleno de teorías y rollos fotográficos caducos. ¿Y en qué momento pasó de sentirse afortunado a pensar que su vida, su existencia, debía ser solo una colección de objetos que lo hacían parecer un "intelectual"? Y ahí, en medio de esa nube de vanidad, te dejó ir.
Lo peor de todo, amiga, es que tú, siendo como eres, tan única y especial, diste todo lo que tenías. Te entregaste, confiando en él, viéndolo con los ojos del amor, buscando señales de que él también sentía lo mismo, de que estaba dispuesto a ofrecerte lo que tú le dabas. Y tú te la jugaste. Porque tú eres de esas personas que no temen ir a fondo, que dan sin miedo, pero ¿Y él? El que tenía todo lo que uno puede desear en esta vida, en vez de valorar lo que le ofrecías, simplemente se fue. Y aquí estamos, lidiando con el caos que él dejó atrás.
Amiga, me niego a que sigas pensando que hay algo malo en ti. Eres justo lo que alguien necesita cuando está listo para ver, valorar y recibir todo lo que eres. Tienes una visión del mundo que es pura magia, una manera de ver la vida que es tan única y fresca que iluminas a los que tenemos la suerte de estar cerca de ti. Tu arte, tu forma de ver la belleza en lo que otros no ven, tu capacidad de tocar el corazón de las personas con tu creatividad y tu alma sensible... eso no es algo que se consiga fácilmente. ¡Eso no lo tienen todos!
Y lo más importante, amiga: esa generosidad que te hace dar sin esperar nada a cambio, tu capacidad de estar si te necesitan sin que se te acabe la energía. El amor con el que haces todo, incluso en los días en los que no te sientes al 100%, porque sabes que lo que das es lo que realmente importa. Eso, amiga, eso es lo que tiene valor, lo que te hace brillar y te distingue de muchos. Y si alguien no ve eso, no es porque no lo tengas, es porque esa persona está demasiado atrapada en su propio ego como para saber reconocer la belleza genuina que está frente a él.
Este tipo, que hoy juega a ser el sabio que nunca entendió nada, se fue, no porque tú no fueras suficiente, sino porque su propia inseguridad, su incapacidad para lidiar con lo real, lo empujaron a buscar algo que sólo existe en su cabeza. Él no sabe lo que quiere. Y lo peor es que ni siquiera se da cuenta de lo que ha perdido.
Amiga, lo que sientes ahora, esa sensación de no ser suficiente, de no haber dado lo que él esperaba… es una mentira que él te metió en la cabeza. Tú eres suficiente, y mucho más. Él simplemente no lo sabe. No sabe lo que es estar con alguien que te da su verdadero amor. Y cuando se dé cuenta de lo que realmente perdió, ya será demasiado tarde.
No te dejes ganar por esa duda, no dejes que él decida tu valor. Tú eres lo que eres porque eres increíble. Y lo que él no pudo ver, otra persona lo hará. Confía en eso.
Y quién es el personaje que ha provocado esta debacle? si miras la seguidilla de acontecimientos de los últimos meses con la distancia y objetividad que da el tiempo, en el futuro podrás darte cuenta de muchas cosas.
Analicemos a este espécimen con serenidad. Con la objetividad que me da la falta de amor, lo haré por ti.
Ricardo es uno de esos hombres que se cree un "caso interesante" para el mundo, cuando en realidad es una mezcla desafortunada de contradicciones, inseguridades y un ego del tamaño de un planeta que ni él mismo puede habitar.
Su imagen, sin duda, es la de un hombre con más pretensiones que argumentos. De esos que se sienten completos solo con haberse leído todos los libros que encontraron a su paso, sin reparar en que leer no necesariamente te hace mejor persona. Y, claro, Ricardo se las da de erudito, un intelectual que había desbordado sus estanterías con montañas de libros que, según él, le daban derecho a hablar con esa autoridad que nadie le había concedido. "¿Películas?", solía decir con desdén. "Eso es para gente que no lee, para gente superficial", como si su tiempo, de hecho, fuera mucho más valioso que el de aquellos que se permiten un rato de esparcimiento cultural en la pantalla.
Los libros eran su refugio, claro. Pero los que lo conocen saben que su obsesión con la lectura es, en muchos casos, un escudo para ocultar sus verdaderas inseguridades. Eso, claro, sin contar sus charlas interminables sobre filosofía o política, que más que una conversación genuina, parecen monólogos improvisados para demostrarle a todos que, al menos, él sabe más que el resto. Y en sus historias de café, casi siempre resalta ese aire de superioridad, como si el solo hecho de haber leído "El ser y la nada" le hubiera conferido el poder de entenderlo todo. ¿La paradoja? Ni él mismo entiende muchas veces lo que ha leído, pero no deja de jactarse de ello, como si su cantidad de libros le hubiera dado un título honorífico de sabio.
Ricardo no es precisamente un modelo de portada. Tiene una mirada, más que profunda, perdida en el abismo de su propio reflejo. Usa anteojos que podrían haber sido sacados directamente de una tienda de antigüedades, tan gruesos, que dan la sensación de estar mirando el mundo a través de un par de potos de botella. El tipo de gafas que gritan: "Tengo algo que ocultar". A veces pensaba que se veía elegante, como un intelectual envejecido. Pero en realidad, lo único que logra es parecer una especie de erudito obsoleto, atrapado en la estética del "viejito sabio" que no ha entendido que el tiempo también pasa para él y con el pelo atado en un moño ridículo en la parte inferior de su cabeza, como si pretendiera que llevarlo así lo hace parecer "alternativo". No logra captar que en lugar de proyectar un aire de rebelión, se ve más como el tipo de hombre que nunca terminó de salir de los años 90, atrapado en una versión decadente de lo que alguna vez fue un "look alternativo".
Además de ser un intelectual frustrado, también intenta ser un creador de contenido en la era digital. Y, por si fuera poco, no podemos olvidar su obsesión por las cámaras fotográficas analógicas. Una colección que más que una afición, es otra forma de afirmar su aparente "gusto refinado". Porque, claro, él no es como todos esos "simpáticos" jóvenes que sacan fotos con el celular. No, Ricardo es un hombre de principios, un hombre que entiende el arte de la fotografía desde una perspectiva purista, aquella que solo los verdaderos entendidos pueden apreciar. Pero no es un coleccionista apasionado, sino un nostálgico de un tiempo que nunca vivió, un intento patético de ser el artista torturado que nunca alcanzó a ser.
En su interior, Ricardo es tan inseguro como cualquier hombre que se niega a aceptar su propia realidad. La misma inseguridad en que quedó sumido al ser abandonado por su esposa, quien después de años de matrimonio decidió finalmente ser honesta consigo misma y salir del closet. No podía seguir atrapada en una relación que no le permitía ser quien era. Ese acto de valentía, de liberación, fue el que destruyó a Ricardo porque al revés de ella, él aún la amaba y después de haber dedicado años a construir un proyecto en conjunto, veía como sus sueños de tener un hogar, hijos y una familia bien constituida se rompían en mil pedazos. Ricardo, con todo su dolor y su ego herido, buscó consuelo en su propio reflejo, en el pensamiento de que el mundo era un lugar que debía acomodarse a sus deseos y caprichos. Él, que nunca entendió cómo poner a alguien por encima de sí mismo, se dedicó a culpar a su ex por ser ella misma, mientras aún se aferraba a una imagen rota de lo que alguna vez fue su vida. ¿Y qué hizo luego de todo esto? Siguió adelante, con la misma indiferencia que había caracterizado su vida desde el principio, sin un ápice de humildad, ni un poco de autocrítica, con su colección de cámaras, sus videos vacíos y su intelecto sobrealimentado de ego, Ricardo siguió adelante con su vida, dejando a su paso solo la desilusión de quienes alguna vez creyeron que el amor y la admiración podían comprarse en un estante de libros.
Ahora este tipo se cree el hombre más profundo del planeta, como si en sus eternos monólogos sobre Kant y Sartre pudiera resolver el dilema de la vida, cuando en realidad lo único que hace es llenar el vacío de una vida tan carente de sentido, como la maldita pila de cámaras que tiene ahí para "preservar el arte". Pero ¿el arte de qué, exactamente? Porque él nunca entendió lo que es tener un alma capaz de conectar con alguien más. Y así, decide dejar ir a la persona que sí se la jugó por él, a la que veía lo mejor de él cuando ni él mismo lo veía. ¿Y sabes por qué? Porque él se queda atrapado en su propia miseria de "pensador" mientras su corazón está tan muerto como la fecha de caducidad de un rollo de película olvidado en su cajón.
Y además de todo, como guinda de la torta, el pelmazo tiene el detalle de terminar por teléfono! Qué valiente hay que ser para romper una relación y colgar después de destrozarte, sin siquiera mirarte a la cara, ofreciendo como premio de consuelo el mantener un intercambio de mensajes por chat. No le llamará la atención lo absurdo de la situación? Lo vacía que se vuelve la interacción tras una ruptura así de cruel?
No sigas atada a lo que ya no te suma, amiga. Date cuenta, vales demasiado. Da vuelta la página y empieza a escribir (o pintar) historias más alegres, donde tú brilles como mereces.
Te quiero mucho.
lunes, 22 de julio de 2024
I am the walrus
Cuando tenía 5 años saqué la cuenta y calculé que en el año 2000 iba a tener 32 años.Me parecía una edad demasiado grande y pensaba que ese futuro lejano se demoraría demasiado en llegar, sin embargo, ahora veo que ya han pasado 24 años desde ese año 2000 y ahora con 55 veo que se acercan los 60 a pasos agigantados. La vida es un suspiro.
They are the eggmen, I am the walrus, I'm crying.
viernes, 16 de diciembre de 2022
Desolación
Otro año que se va. Quedan 2 semanas apenas para que se vaya este 2022 y aquí estoy, con mascarilla aún, pero menos que hace unos meses.
Quisiera ser optimista y hacer un post alegre, que tengo pendiente, porque ha habido mucha música estos últimos meses y la música siempre me ha motivado mucho, pero hoy no me siento bien. Tengo un nudo en la guata y como no es momento de llorar, trato de no pensar demasiado para que no se me salgan las lágrimas. Soy de lágrima más fácil desde hace unos años, pero aparte hoy es un día malo. A mí me influye mucho la otra gente, los que me rodean y obviamente mi familia y mis amigos. Es como demasiado obvio todo esto que digo, pero no puedo dejar de decirlo.
Me siento tan fracasada justo ahora. En el plano emocional más que nada. Sentir que no he logrado que mi gente cercana, me valore como yo espero es frustrante y acá me viene a la mente lo que me han repetido en el último tiempo algunas personas: que yo espero mucho de la gente. Es que espero lo mismo que doy no más, pero todos no están dispuestos a dar tanto. Siento que me he esforzado y he entregado mucho en algunos casos y me han defraudado, me siento herida, utilizada y subestimada. Repito, hoy es un día malo, así que el panorama puede que se vea peor desde el prisma de este jueves desolado con sol, como pocos días con sol tristes. A lo mejor le estoy poniendo mucho, pensará mi yo optimista del futuro. Sé que esto pasará y me sentiré mejor, pero no puedo evitar hoy sentirme desesperanzada, frágil, sin alegría. Hasta me da lata respirar hondo.
Será verdad que si recibo un abrazo de más de 8 segundos ahora me sentiría mejor? Según la Dra Marian Rojas, un abrazo de esa duración hace que se libere oxitocina, hormona que baja el cortisol, que está muy aumentado en situaciones de stress. No sé si un abrazo ahora me serviría. Tampoco el abrazo de cualquiera. Tendría que ser de alguien que quiera mucho y que me haga sentir entendida. Una palabra. Dos. Será poco? Mucho?
Siempre la torta lleva guindas. Las que imagino yo. La guinda de ahora tiene que ver con pega. Después de años trabajando en el mismo lugar, me entero que no me han reconocido los primeros años y tengo que llevar unos documentos para avalar que empecé antes. Me parece insólito que ahora me digan que yo debía saber esto. Obvio que no es obvio para mí. Ahora me entero que esto se ha traducido en menos plata y no sé si me lo reconocieran ahora, me pagarán todo lo que me deben...
Hoy ya no es jueves, me siento un poco mejor, pero no absolutamente bien. Confío en que el fin de semana sea como una crema de manos de castaña para mi alicaído sistema límbico.
lunes, 29 de agosto de 2022
Cuchara gate
Yo juzgo a la gente por la cantidad de cucharas que saca...
Contexto: almuerzo en el casino, sólo hay cucharas de sopa, pero el almuerzo suele incluir sopa y postre, por lo que se necesita cuchara para comer ambos. Yo saco una y me como ambos con la misma cuchara, pero hay personas que sacan 2, una para cada cosa.
No puedo evitar juzgar mal a estos últimos... y eso no me hace sentir bien conmigo misma.
martes, 23 de agosto de 2022
Vetusta
Otro año más, ahora los cuento desde que empezó la pandemia. Ya 2 años más vieja desde el 2020. Caló fuerte ese tremendo terremoto que ha significado el covid19. Es como si en esos 2 años hubiera envejecido 10 años... o por lo menos 5, pero en todo caso mucho más que 2 y no sólo eso, sino que siento que ahora sí no hay vuelta atrás, ya va quedando menos tiempo para hacer ciertas cosas, ya no se puede planificar proyectos para el futuro. El futuro es ahora y si no se hace ahora, no se hará nunca y se siente tan lapidario. Es una sensación de ya tener 80 y que la muerte está a la vuelta de la esquina.
Y pensar que mi papá tuvo un hijo con más edad que yo ahora. No puedo imaginarme cómo se sentiría tener un hijo casi nieto. Es impensable para mí. Y bueno, el tiempo pasó rápido y él no disfrutó tanto esa paternidad... o tal vez sí, nunca se lo pregunté.
Yo desde hace años ya que ando transmitiendo con la vejez, que me siento vieja, que no me importa, que hay que quitarle el estigma a la vejeztud, que no pretendo esconder canas, ni arrugas, que lo que más me molesta de cumplir años es ir perdiendo agudeza visual, pero de pronto me estoy empezando a sentir mucho más vieja que antes, de golpe y también de golpe llegaron amigos mucho más jóvenes que me recuerdan mucho más a diario que no tengo la edad de ellos. En realidad desde hace mucho que mis amistades más cercanas, con las que más contacto tengo, son personas mucho más chicas y eso me ha sorprendido a mí misma a veces, porque saco la cuenta y algunos de mis amigos aún no aprendían a leer cuando yo ya tenía un título universitario y no sé si eso es porque yo no estoy tan madura psicológicamente o porque estos amigos son más maduros para su edad. Sea como sea, siento que congenio más con gente a la que le llevo décadas en este mundo, en gustos, intereses y pensamientos. Mucho más que con personas de mi generación en general, que a veces me hacen sentir rara, diferente a ellos.
Y de todas maneras, el hecho objetivo es que estoy vieja y cada año que pasa estaré más vieja, no van a mejorar mis sentidos, mis capacidades, aún cuando sí creo que uno nunca deja de aprender, no hablemos de retener... la retención es crítica y lo que decía que es lo que más siento es que la vista ya nunca será lo que era y no sé por qué aún no puedo acostumbrarme a depender de los lentes.
Otra cosa que se va perdiendo es la capacidad de asombro y eso duele. Son bonitas las sensaciones de las primeras veces de algo en general. Así que tal vez sea algo positivo lo de perder un poco la habilidad de retener, así mejora un poco esa capacidad de asombrarse otra vez.
Quisiera que el tiempo no siguiera pasando cada vez más rápido. Una vez alguien me dijo que el tiempo estaba pasando más rápido que antes objetivamente y no era sólo una percepción propia de tener más años. Esa persona murió hace un tiempo y no sé cómo habrán sido esos últimos años de vida. Ojalá haya podido disfrutarlos al máximo porque se fue de forma demasiado prematura. Igual que Zalo Reyes que murió ayer. El gorrión de Conchalí sólo tenía 69 años y cuando se hizo más conocido apenas tenía 30 y yo lo recuerdo. Era un tipo chispeante, lleno de vida, nadie hubiera pensado que se iba a ir apagando como terminó haciéndolo.
Esto está quedando demasiado bajoneante... no era mi idea inicial, no quiero deprimirme yo, ni deprimir a nadie. Sólo estaba constatando un hecho y en todo caso justo cuando estaba en medio de mis cavilaciones, apareció en youtube el video de una mujer uruguaya que con 79 vendió su casa y se compró una motorhome para salir de viaje y ya tiene 83 y sigue viajando. Tal vez no sea tan mala idea. Valiente la viejita de todas maneras, pero si ella puede, por qué yo en mi vejez no pueda? Así que hay que ver las cosas de forma más optimista, la vida no necesariamente se acaba por ir cumpliendo cada vez más años.
jueves, 23 de junio de 2022
Oda a Junio
Junio comenzó bien, con viaje flash al norte. Nunca había llegado tan arriba en el mapa, o sea... tan arriba en el mapa de Chile, porque sí había llegado más arriba en el globo terráqueo algunas veces.
El norte es árido, color tierra, nada de verde. Qué parte de desierto más árido del mundo no me había quedado clara? Ahora que hago memoria, mentí en el párrafo de entrada. Yo había estado más al norte, en Calama y en San Pedro... están levemente más al norte, pero Antofagasta es la capital de la región de Antofagasta, conocida como segunda región antiguamente y yo no había pisado el suelo de la llamada Perla del Norte, ni había visto su famosa Portada.
Impresiona lo extenso de su costa, llegando al aeropuerto en su extremo norte, uno llega a la costanera y se visualiza la ciudad construída entre el mar y los cerros de la Cordillera de la Costa a lo largo de decenas de kilómetros, la verdad no sé cuántos, pero muchos.
Ya el puro viaje fue un regalo. Tener unos días de clima menos frío, más solcito y poder caminar a la orilla de la playa, con las olas rompiendo sobre las rocas, en sí ya es salir de la rutina y un relax para el cuerpo y el alma. Aparte está la aventura de visitar una ciudad por primera vez, recorrer sus calles, respirar otro aire. Y otro regalo es ver a un querido amigo, conocer su casa y estar con su familia, pero sin duda lo más extraordinario es tener la posibilidad de experimentar la gratitud en un grado sublime.
Cuando sientes que puedes perder algo que sí, sabías que era importante, pero no habías llegado a cuantificar hasta hace un par de años cuando te dieron un pronóstico aciago, qué haces? Buscar todas las alternativas posibles para cambiar el rumbo de ese destino funesto que te vaticinaron. Así llegué a las manos de mi amigo, que me tendió no sólo la mano, sino que me tomó en brazos y me llevó por la alfombra roja hacia la otra vereda, donde los paradigmas que aprendimos se habían roto.
Y ya está, se siente bonito la contención, porque no te das cuenta que estabas sola en esto hasta que alguien se hace cargo y arregla el entuerto y con una seguridad y un aplomo que te hacen sentir tan confiada y tranquila aunque el aire acondicionado, la super aspiración, la brisa nortina otoñal te dan un poco de frío, se siente la calidez de las palabras de apoyo y ánimo y dentro de lo agresivo, fuerte y cruento que puede ser, es tan limpio, tan preciso y cuidadoso que se siente impecable, como los diarios dicen cada año que es la Parada Militar, pero en realidad más. Se siente que lo que es importante para ti no es una nimiedad y se siente que alguien está haciendo algo por ti de forma tan amorosa que no hay forma de expresar la inmensa gratitud que provoca.
La gratitud tiene 2 aristas, por una parte se siente felicidad por recibir un bien y por otro se siente impotencia. Impotencia por no lograr que el otro entienda cómo te sientes y darte cuenta que nunca podrás retribuir de la misma forma la ayuda que te han prestado.
Será que no estoy acostumbrada a sentir gratitud, que cuando recibo estas muestras de cariño me golpean fuerte? Suelo pensar que los regalos que recibimos en esta vida siempre suponen un precio a pagar y espero que el precio ya lo haya pagado y no lo esté debiendo, porque este mes ha estado lleno de detalles hermosos y uno se acostumbra a sentirse regaloneada, como con el regalo artístico que me hizo otro amigo nortino, en esta ocasión también.
Qué alta la vara que han dejado mis amigos del norte, aunque mis amigos del sure tampoco lo han hecho mal. De hecho la compañía y el apañe en este tiempo pandémico ha sido vital para soportar los avatares de los últimos 2 años. También estoy profundamente agradecida de esos detalles y el cariño de mis personas especiales que están acá. Este mes ha estado lleno de cositas bonitas, de sol de invierno, de avistamientos de mar, de lago, volcanes y luna, de quesito rico, de autoayuda, de caminar y de amistad.
Quisiera que Junio no se acabara, aunque tenga la temperatura más baja que ha registrado mi app de clima, aunque el sol no caliente y se oscurezca antes que llegue de la pega, pero tiene 2 feriados, uno de ellos se pudo hacer sandwich, qué mejor? Lindo Junio de 2022, me has hecho feliz.
domingo, 22 de mayo de 2022
Sentirse ignorada
Hay algo peor que no sentirse querido/a? Hay algo, no sé si peor o igual, pero malo de todos modos: sentirse ignorada/o.
Le hablas a alguien y te das cuenta que contesta automáticamente, pensando en otra cosa. Le envías un mensaje a una persona y esta lo lee, pero no acusa recibo, ni te contesta, lo que en estos tiempos de whatsapp se conoce como "dejar en visto". Le pides algo al dependiente de una tienda y pasa de ti y atiende a otro cliente, aunque tú estabas esperando de antes. Le haces señas al conductor de la calle principal para que te deje pasar en una calle sin semáforo y no se da por aludido y tienes que seguir esperando.
Tantas oportunidades que tienes en la vida para que otros te demuestren que sí existes y les importas desaprovechadas. Tantas veces que eso te hizo sentir desubicada, fuera de lugar, cargante o hasta patuda o que en verdad eres invisible. Quisieras levantar la voz, pero eso sería realmente más desubicado.
Y qué haces? Planeas devolverle la mano con la misma actitud al que te lo ha hecho, pero esa oportunidad no llega porque tú no eres así, tú eres de las personas que intenta no ignorar a nadie y si no quiere hablar, al menos lo explicita. Tratas de ser justo/ a con todas y todos y porque prefieres llevar la fiesta en paz porque para qué aguar la fiesta con una actitud de ofuscamiento? Temes también que te traten de infantil y de enrollada/o porque sobreanalizas todo. Entonces lo dejas pasar y tratas de olvidarte hasta la próxima vez que ocurre de nuevo y ya puedes contar todas las veces. No será mejor evitar a esas personas? Pero cómo saber cuándo reaccionarán así? Tantas veces te han pillado desprevenida. Tantas veces han sido normales como tantas no, que ya no sabes si puedes contar con esas personas.
En realidad, mejor contar siempre sólo con uno/a mismo/a.
lunes, 9 de mayo de 2022
Reflexiones varias
Ya pasaron más 2 años desde que empezó la pandemia y todavía no se va del todo, pero ya no se nota tanto, salvo porque aún hay personas, en Chile por lo menos, que siguen (seguimos) usando mascarilla, en todos lados. Sin embargo hay personas a las que poco les importa todo el sufrimiento de la humanidad, literal humanidad. Se acuerdan de aquellos momentos en que nos decían #quedateencasa y era una recomendación vigente en todo el mundo? Pocas veces la humanidad ha estado tan conectada viviendo lo mismo en todo el orbe. Yo no recuerdo otra por lo menos. Y era casi un consuelo que aunque nosotros no podíamos salir, nadie podía hacerlo en ninguna parte del mundo.
Ayer no más me acordaba que hace un año aún teníamos cuarentena de fin de semana y en una escapada, "a la mala", pude maravillarme con los Amanita Muscaria a la orilla de un camino rural. Puede parecer algo insignificante, pero para mí fue un destello de luz en medio de esa oscuridad pandémica.
Este año ha vuelto un poco más de normalidad, pero estos dos años pucha que han dejado huella en mí y eso que no he tenido covid... madera, madera, dónde hay?
Ya, la huella es interna, na que ver con la huella externa, esa huella digital que de tanto ser leída se está borrando jaja. Siento como si en estos 2 años hubiera envejecido como 10 años o soy cada vez más conciente de lo rápido que pasa el tiempo y se me acaba la posibilidad de hacer más cosas.
A veces quisiera dejar de trabajar para poder tener todo ese tiempo disponible para hacer las cosas que quisiera y nunca alcanzo como dibujar más, ver todas las películas y series que tengo pendientes, leer todos los libros que tengo apilados en los estantes, tejer todas las lanas que tengo guardadas, viajar a todos los lugares que quiero conocer antes de morir y clasificar todas mis fotos y videos acumulados en tarjetas de memoria de cámaras y celulares.
También quisiera escribir más, cada cosa que pienso, cada cosa que se me ocurre y olvido, escribir mensajes para mis familiares, para mis amigos... escribir acerca de cómo me siento, cómo se modifica mi arsenal de sentimientos, como van llegando y saliendo personas de mi catálogo de gente importante. Y quisiera escribir bonito y especial de forma gráfica y para que se lea bonito y especial o divertido, que dieran ganas de leer...
Y aprender a resumir más aún de lo que ya intento resumir, así que esto está quedando muy largo y mejor lo cortaré AQUÍ.










